Este cuestionario repasa aspectos corrientes de hidratación, alimentación y aseo personal, con preguntas sobre el agua que bebes, la fibra que aparece en tus platos, los alimentos preparados y el alcohol. No busca fijar una rutina ideal ni convertir cada elección en una nota. Sirve para que observes qué te resulta fácil mantener durante una semana normal con trabajo, recados y comidas fuera de vez en cuando.
Las respuestas describen costumbres, no establecen cantidades obligatorias. La sed, el clima, la actividad y tu jornada modifican el consumo; por eso se pregunta por tu patrón habitual, no por una cifra universal. Por ejemplo, puedes observar si bebes 5 vasos de agua en una jornada o duermes 7 horas, sin tomar esos datos como metas. También se pregunta por el aseo cotidiano de forma sencilla, sin convertirlo en una prueba ni afirmar que una frecuencia sirve para todos. En alimentación, la fibra aparece en alimentos distintos, y los productos preparados se consideran dentro del contexto real de tus días. El alcohol conviene mirarlo con perspectiva cuando influye en tus elecciones o desplaza hábitos que valoras.
Puedes adaptar cada sugerencia a tu jornada y probarla a tu ritmo durante una semana cualquiera.